Significado
Una advertencia de que una conversación privada o confidencial puede ser escuchada, incluso en un lugar que parece a salvo de oídos indiscretos.
Se usa para advertir a alguien de que baje la voz o posponga una conversación delicada, ya que nunca puede garantizarse una privacidad total.
Origen
El dicho se vincula popularmente a Catalina de Médici, reina de Francia en el siglo XVI, de quien se dice que mandó instalar tubos acústicos en las paredes del Louvre para vigilar en secreto las conversaciones de cortesanos y rivales políticos. Se trata de una anécdota histórica muy repetida que, sin embargo, conviene tomar con cautela: como muchas historias coloridas sobre figuras históricas poderosas, las pruebas documentales precisas de ese mecanismo concreto (a diferencia de la intriga palaciega y el espionaje en general, bien documentados) son más escasas de lo que sugiere la popularidad de la historia, que probablemente se ha ido embelleciendo con cada repetición a lo largo de los siglos.
Ejemplos
Ten cuidado con lo que dices aquí — las paredes oyen.
Susurraron el plan, recordando que las paredes oyen.
Incluso en su propia oficina era cauteloso, sabiendo que las paredes oyen.
A: ¿Puedo contarte un secreto? B: Aquí no, las paredes oyen.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa 'Las paredes oyen'?
Una advertencia de que una conversación privada o confidencial puede ser escuchada, incluso en un lugar que parece a salvo de oídos indiscretos.
Se usa para advertir a alguien de que baje la voz o posponga una conversación delicada, ya que nunca puede garantizarse una privacidad total.